Es una de las decisiones que más veces se repiten al planificar una reforma de baño, y casi nunca es solo una cuestión de gustos: cuando el baño mide menos de 5 o 6 m², el espacio manda por encima de la preferencia personal. Aquí tienes los datos concretos —de medidas y de precio— para decidir con criterio en lugar de por intuición. Cuánto espacio necesita cada opción Una bañera estándar necesita al menos 70 x 150 cm libres, sin contar el espacio de circulación alrededor para poder entrar y salir con comodidad. Un plato de ducha, en cambio, puede instalarse desde 70 x 70 cm, y su mampara ocupa mucho menos volumen visual que el murete habitual de una bañera. Por eso, en baños de menos de 6 m², sustituir la bañera por un plato de ducha suele ser la decisión que más espacio útil libera, tanto real como percibido. Diferencia de precio entre mantener bañera o poner ducha Si estás reformando el baño por completo (no solo cambiando un elemento suelto), optar por plato de ducha en lugar de bañera ahorra entre 400 € y 800 € respecto al presupuesto de mantener la bañera, porque se elimina el alicatado del murete, la grifería específica de bañera y la propia bañera, que es una pieza más cara que un plato de ducha equivalente. Si lo que quieres es cambiar una bañera ya existente por un plato de ducha, sin tocar el resto del baño, el presupuesto se mueve en estos rangos según el tamaño y la complejidad: Tipo de platoPrecio orientativoPequeño (70×70 cm)1.200 € – 1.600 €Mediano (80×80 o 90×80 cm)1.400 € – 2.000 €Grande (120×80 o 140×70 cm)1.800 € – 2.500 €Solo cambio de plato, sin obra de nivelado800 € – 1.500 €Plato a ras de suelo (rebajar solera)+600 € – 1.000 € sobre el precio base El presupuesto incluye habitualmente: retirar la bañera antigua, quitar las baldosas de la zona afectada, gestionar los escombros, nivelar el suelo y colocar el nuevo plato con su grifería. Si el edificio tiene más de 20-30 años, es frecuente que aparezcan tramos de tubería antigua (plomo o hierro) que conviene sustituir por multicapa o cobre, lo que añade un pequeño sobrecoste a la partida de fontanería. Cuándo SÍ compensa mantener la bañera A pesar de la tendencia generalizada hacia el plato de ducha, hay situaciones en las que la bañera sigue siendo la opción más sensata: Viviendas familiares con niños pequeños, donde la bañera facilita mucho el baño diario de los más pequeños. Viviendas pensadas para la reventa, si el perfil de comprador probable incluye familias: la ausencia de bañera en el único baño de la casa puede restar valor de mercado en ese perfil concreto. Baños con más de 6 m², donde el espacio deja de ser una limitación real y la elección pasa a depender solo del gusto personal. Cuándo el plato de ducha es claramente mejor opción Baños de menos de 5 m², donde cada centímetro cuenta y la sensación de amplitud importa tanto como la superficie real. Personas mayores o con movilidad reducida, ya que el acceso sin bordes reduce notablemente el riesgo de caídas; existen incluso ayudas y subvenciones específicas para este tipo de adaptación. Pisos para alquiler o para un único usuario habitual, donde el mantenimiento más sencillo y el menor consumo de agua pesan más que la posibilidad ocasional de darse un baño. Acrílico o porcelánico: qué plato elegir Dentro de la opción de plato de ducha, el material también influye en el presupuesto final: Plato acrílico: entre 80 € y 150 €. Es la opción más económica, ligera y fácil de instalar, aunque con el tiempo puede perder brillo si no se cuida bien. Plato porcelánico o de resina: entre 150 € y 400 €. Más resistente a arañazos y golpes, con una vida útil que dobla a la del acrílico, por lo que suele ser la opción recomendada si el presupuesto lo permite. A esto hay que sumar la mampara, que puede ser fija (desde 200 € en vidrio templado de 80 cm) o corredera (hasta 600 € en anchos de 90 cm), esta última especialmente recomendable en baños pequeños porque no necesita espacio de apertura hacia el interior de la estancia. Preguntas frecuentes ¿Cuánto se ahorra poniendo ducha en lugar de bañera en una reforma completa? Entre 400 € y 800 €, al eliminarse el murete de obra, la grifería específica y la propia bañera. ¿Qué tamaño mínimo necesita un plato de ducha? Existen platos desde 70×70 cm, aunque lo habitual para un uso cómodo es a partir de 80×80 cm. ¿Merece la pena el plato de ducha a ras de suelo? Aporta un acabado más moderno y mejora la accesibilidad, pero exige rebajar la solera, lo que añade entre 600 € y 1.000 € al presupuesto y puede descubrir problemas ocultos en viviendas antiguas. Navegación de entradas Cómo reformar un baño sin obra: soluciones rápidas y económicas Reforma integral de baño: qué incluye y cuánto tarda